121 Aichi 2005 > Tokio, Spiral Garden: Eurasia Extrema: Zaera, Rubiño

Tokio, 30 de junio de 2005.- Hoy se ha inaugurado en Tokio la exposición de arquitectura “Eurasia Extrema: Diálogos transcontinentales”, que la Sociedad Estatal para Exposiciones Internacionales (SEEI) ha organizado como parte del programa de actividades del Pabellón de España en la Exposición Universal Aichi 2005. El objetivo de la exposición, que permanecerá abierta el público en el Spiral Garden hasta el 24 de julio, es crear un diálogo entre jóvenes arquitectos de España y Japón, posteriormente se trasladará a la sede habitual de Exposiciones del Ministerio de Vivienda en las Arquerías del Paseo de la Castellana. El proyecto reunirá, aproximadamente, diez obras de arquitectos españoles y otras diez de arquitectos japoneses de una generación de jóvenes creadores que se van afirmando con cada nueva obra construida.

“Eurasia Extrema” reúne a diez arquitectos españoles y diez arquitectos japoneses de edades similares, todos menores de 45 años, quienes a través de la exhibición establecerán un vínculo de comunicación entre parejas. De este modo, cada equipo, formado por un estudio español y uno japonés, crea en la exhibición una relación de afinidades que pueden ser de carácter constructivo, de interés por el detalle técnico, en cuanto a los planteamientos estéticos o estratégicos o en el tratamiento de materiales.

Zaera-Polo fue 'casado' según palabras del comisario del proyecto, el arquitecto y catedrático de Proyectos de la Escuela de Arquitectura de Madrid, Luis Fernández-Galiano, con la oficina de Sejima-Nishizawa, dando como fruto un par de maquetas de hormigueantes ciudades imaginarias salidas de un tebeo japonés 'manga', y que a su vez evocan un 'pueblo blanco' en Andalucía.

Otras parejas participantes fueron las integradas por Eduardo Arroyo con Kazuhiro Kojima, Francisco Mangado con Tengo Kuma, Mansilla y Tuñón con Hitoshi Abe, Paredes y Pedrosa con Atelier Bow-Bow, RCR Aranda, Pigem y Vilalta con Hiroshi Sambuichi, y Rubiño-García Márquez-Rubiño con Masaki Endoh.

La opinión de sus respectivos países antes de recibir la sorpresa de haber sido elegidos para el singular experimento cultural, fluctuó entre la gran admiración por 'la pureza de líneas de la arquitectura nipona' y 'la capacidad de innovación de la arquitectura española'.

Joana Vasconcelos

Rubiño & Co.

Zaera