ESTRUCTURA
La exposición se inicia con una síntesis en la que se muestra una perspectiva global sobre el valor que tiene este paraje. Este punto de vista se completa con las estructuras que forman parte de la Zona Arqueológica y del Espacio Natural. Las Médulas han permitido documentar un profundo proceso de cambio que terminó con las formas de organización social de las comunidades castreñas y dio origen a una nueva forma de explotación del territorio, con las consiguientes transformaciones sociales. Este momento histórico se sitúa en el siglo I d.C.
Para observar la trascendencia de estos cambios hay que conocer la importancia que el oro -material que se extraía en estas minas- tenía en estas sociedades. Por esta razón, se han estructurado dos espacios en los que se analiza su protagonismo en el mundo romano y en la sociedad castreña.
Así, en Roma este metal tenía un valor político e ideológico, además del meramente económico. Como ejemplo se pueden observar, entre otras piezas, un conjunto de joyas de Astorga que sirven para transmitir el valor del oro como elemento de jerarquización social. Una serie de monedas, pertenecientes a la época del Alto Imperio, muestran el valor propagandístico que el Imperio romano otorgaba a su sistema monetario.
Por lo que se refiere a la sociedad castreña, se muestran varias piezas del tesoro de Arrabalde, que también ilustran el uso simbólico que esta comunidad prerromana concedía al oro. Este espectacular tesoro, formado por piezas de oro y plata, fue enterrado, dentro de una vasija, por habitantes astures de la zona. En este apartado se ha recreado el asentamiento de El Castrelín de San Juan de Palazuelas, así como las técnicas de explotación de manera entrelazada con el contexto del castro.
Una vez sentadas estas bases, la exposición centra otro de sus espacios en abordar todo lo relativo al momento de transición entre una cultura y otra. Es en este momento cuando el visitante se introduce en un espacio dedicado a la presentación propiamente dicha de la Zona Arqueológica de Las Médulas. En él se analizan las técnicas mineras, los sistemas para emplear la fuerza hidráulica, así como la producción agraria a escala local. Una reproducción de una típica casa romana, a la que se le han incrustado restos arqueológicos reales, muestra la introducción, por primera vez en la zona, de nuevos materiales de construcción, como es el caso del ladrillo.
Pero la adscripción de la zona al Imperio de Roma no sólo supuso la introducción de nuevos sistemas de extracción minera, sino también novedosas técnicas y utensilios agrarios y nuevos cultivos, entre los que destaca el castaño.
La exposición finaliza con un espectacular montaje audiovisual en el que se muestran las técnicas de extracción minera romanas, el ruina montium, o demolición de las montañas mediante la construcción de galerías y su posterior inundación con agua traída, a través de canales, de distancias incluso superiores a los 100 kms.
El abandono de Las Médulas dio lugar a la creación de toda una serie de mitos y leyendas sobre su creación, que se vieron impulsadas, en el siglo XIX, por las novelas del autor Gil y Carrasco. En 1997 este paraje fue declarado Patrimonio de la Humanidad, por la excelente "visibilidad" de todos los factores, culturales o medioambientales, que han influido en la configuración actual del paisaje.
Europa Press 16/12/2002